Archivo de la categoría: Amor

Sembrando.

Estándar

siluetas-mama-e-hijo

No te ha tocado una vida fácil, has tenido que correr junto a mí, solos tu y yo, muchas veces observo tu carita preguntando ¿porque? Ante la cual actúo de lo más natural, dándote a entender que las cosas son así, no siempre fáciles algunas veces difíciles y otras muy difíciles, así con este lenguaje muchas veces sin palabras, tu observando guardando todo en tu corazón y yo actuando tomando la vida de frente, te veo crecer un poco cada vez, sintiendo también nostalgia del bebe que una vez protegí en mis brazos. Cuando te observo muy pensativo sé que tu corazón de niño aun no logra entender, es cuando te muestro sin rencores ni reproches, sin culpables que la vida es un reto y que a pesar de todo no estamos solos que Dios es bueno y sabe escuchar. Sé que te convertirás en un padre amoroso, guardián de tu familia, que amaras a tu esposa cuidaras de ella, sabrás el valor de las cosas las disfrutaras y cuidaras cuando estén en tus manos… y tus hijos cuanto sueñas en tener hijos, quizá porque creciste solo, sé que jugaras con ellos te harás un niño junto a ellos y serás también exigente y disciplinado cuando se necesite.

Estoy sembrando, bajo el intenso, intensísimo sol, bajo la lluvia, el frio y algunas veces con hambre caminando kilómetros una y otra vez contigo de la mano teniendo presente en cada paso que el ejemplo arrastra muchísimo más que mil palabrerías.

______________________________________________________________

candado

solo texto

 

Anuncios

Jimena

Estándar

guirnalda Los rayos del sol se colaban entre las ramas de los arboles danzando sobre el rostro de la pequeña, era como si miles de luces chispearan en su cabello, la guirnalda de flores tejida por ella misma con ayuda de su madre y su vestido blanco, le hacían lucir angelical.

Fue asi como Jenny la observaba correr hacia ella, a punto estaba de abrazarla, de ver como de un salto se lanzaba a sus brazos, apunto estaba de sentir sus pequeños brazos colgando de su cuello, de mirarse en los ojos más dulces, de sentir su cabello haciéndole cosquillas en su rostro, de sentir el amor más puro y autentico que pueda existir, casi pudo escuchar que le gritaba ¡Mama! Llena de emoción.

Sin embargo… Jimena solo se anunció, llenó el corazón de Jenny desde su interior haciéndola soñar con su rostro de niña y con el nombre que llevaría.

“Estaba tan segura, de que te tendría en mis brazos y te anhelaba tanto, que es difícil entender que no será así, algunas veces me atormenta la idea de que hice algo que quizá te ahuyento, quizá mi alimentación, el stress, el ejercicio ¿Qué hice? Y la respuesta es nada, las cosas a veces pasan así, comprendo que no era el tiempo, pues tu hermosa angelita mereces todo y  la vida, Dios es sabio y sabe en que momento justo vivirás; preparo aun tu mundo, me preparo yo misma siendo mejor cada día para cuando decidas volver, para cuando nuestro tiempo preciosa niña llegue para las dos”

solo texto

solo texto

No te dejaré

Estándar

El sol del atardecer la abrazaba con delicadeza, esta vez no quemaba, el viento le enjugaba una que otra lagrima, el cielo con apenas unas cuantas nubes y el canto cercano de los pájaros, creaban un ambiente relajado, comenzaba a sentirse consolada, podría en cambio ese día llover imparablemente, evitando que saliera de casa, atormentando más su corazón, pero en cambio la preciosa tarde le invitaba a trabajar en su jardín, podría también llorar desconsoladamente vaciar su alma tirada en un sillón, sin embargo algo dentro de ella le decía que estaría bien, contra toda lógica y porque la naturaleza de ella es ser sensible, quizá demasiado

Era cierto su corazón  estaba hecho polvo ahora, golpe tras golpe, le habían dado un tiro final, sin miramientos,  sin consideraciones, como a un maleante, un delincuente y no lo era, su error era confiar, amar en demasía y a veces a ciegas.

arreglando el jardínPero todo estaría bien, al menos para ella, del resto el tiempo se encargaría de poner todo en su lugar, el perdón aunque nunca le fuera pedido llegaría, su corazón lo soltaría, volvería aligerarse y seguiría adelante.

EL había estado al pendiente de ella, observó como asomó su cabeza por la ventana, como cerró sus ojos y quiso escapar, fue entonces cuando la invito a salir al jardín, le susurro que la tarde era maravillosa, al toque a penas de su mano sobre su hombro ella comenzó a sentirse mejor.

“Todo estará bien, tu estarás bien, te lo prometo, estaré contigo YO no te dejaré… solo descansa en mi”

-Si estaré bien- creyó como si escuchará con su corazón aquel  susurro y se sonrió mientras con regadera en mano refrescaba sus flores aquí y allá

EL  envolviéndola en sus alas, levantó un vientecillo que le enjugó sus lágrimas, y pidió a las aves cantar…

solo texto

solo texto

El anhelo de un corazón

Estándar

-¿Qué es lo que de verdad anhelo?- repetía Carol, la pregunta recién pronunciada, hecha por su propio corazón, por un momento reflexiono, había tantas cosas que preguntar, cosas quizás que pedir, ninguna imposible sin duda, tantos años de amistad, al menos de los que ella llevaba cuenta.
Tanto amor le había entregado El a ella, un derroche de amor siempre lo dijo, Él le prometió que estaría siempre a su lado, y era fiel a esa promesa.
Algunas veces lo ignoró, y otras tantas lo hirió, delante de todos, en medio de burla a manera de juego y El simplemente esperaba siempre con suma tristeza, a que ella quisiera volver, pero pasaban los días, las semanas, los meses, y el doloroso silencio se hacía eterno.
solitariaEl silencio y la indiferencia siempre era de ella, porque a El le gustaba aprovechar los días de sosiego para susurrarle al oído cuanto la amaba, para recordarle cuan especial era ella para su corazón, de Carol una lágrima escapaba, pero entonces se enjugaba, sacudía su melena, y volvía a su mundo caótico y ajetreado.
Esa tarde lluviosa, en la soledad de su casa quiso acallarlo nuevamente.
“¿Ahora no?” pregunto El
-Exacto ahora no- contesto ella
-Espera…- arrepentida cambio de opinión, sintiendo una gran necesidad de aclarar las cosas.
-La realidad es que… esta situación es penosa para mi- confesó
“¿De verdad eres feliz sin mi?”
-He pensado algunas veces que si… pero lo cierto es que… me siento miserable lejos de ti- Carol se atrevió al fin a sincerarse.
“¿Qué es lo que de verdad tu corazón anhela? Me gustaría escucharlo”
-¿Qué es lo que anhelo?… pues, yo…-
Y antes de soltar la respuesta que colgaba ya de su corazón, indago con necedad, con el resto de altivez que tenía.Mujer triste
-¿Por qué en primer lugar no te has ido? ¿Por qué sigues aquí, pegado a mi dia y noche? ¿Por qué? ¿Acaso no ves quien soy? Si pasan días y no te dirijo la palabra, cualquier otra persona se habría marchado ya ¿Cómo puedes…?-
“Tu sabes bien por que”
Contesto El y el corazón de Carol estallo gritando la respuesta que siempre había conocido y que tanto se esmeraba por ocultar, las lágrimas se cuajaban en sus ojos, resistiéndose aun a desbordarse. Sabía que vendrían de nuevo esas dos palabras juntas, y toda ella comenzó a temblar.
“Te amo” dijo El, derrumbando al fin el muro que Carol había construido entre los dos.
-¿Y a pesar de todo?-
“Siempre te amaré”
-¡Oh! ¡Dios! Te amo, perdóname, perdóname por todo por lo que he dicho, por lo que hecho el anhelo de mi corazón eres Tu…
___________________________________________________________________

A ti extiendo mis manos; mi alma te anhela como la tierra sedienta. Respóndeme pronto, oh SEÑOR, porque mi espíritu desfallece; no escondas de mí tu rostro, para que no llegue yo a ser como los que descienden a la sepultura.…Salmo 143:6

 

solo texto

solo texto

 

 

Amor y servicio

Estándar

entrego amorLa tarde caía y Jenny meditaba sentada bajo aquel árbol, dándose un descanso de las actividades que le habían mantenido ocupada toda la mañana.

“¿Por qué parece una locura dedicar un tiempo a servir a los demás? ¿Por qué parece tan absurdo creer en una causa que me pide lo mejor de mi? ¿Es que no entienden que soy mejor persona desde entonces?”

Meditaba Jenny, imaginando las criticas que recibiría por dedicar esa mañana al servicio.

“¿Acaso no entienden el valor de una palabra de aliento que en tiempo de desgracia hace tanto? ¿Acaso no entienden el valor de una mirada compasiva, de una palmada que  puede dar nuevas fuerzas a quien siente la debilidad inundarle? Que parte no entienden de el ejemplo que toma mi hijo, que en su corta edad entiende que es un orgullo pertenecer a una institución que AYUDA, que sus ojos brillan tanto o mas que los míos al ver su logotipo en cualquier lugar, levantando su manita para saludar a lo lejos a los que portan el uniforme llamándolos mis amigos”

“Yo no nací, para extender mi mano y recibir todo, sin devolver nada, hastiarme con todo lo material que tiene el mundo, no nací para mirar por sobre mi hombro a los demás creyendo estúpidamente que lo que tengo, visto y como, me hace superior a los demás, si pudieran entender que prefiero comer en la mesa más humilde un plato de lentejas a duras penas sazonado, que comer en una mesa lujosa donde el platillo principal es el chisme y el escarnio aderezado con mentiras, donde desmenuzan trozo a trozo a cuanto pobre incauto cae en sus garras, mesa donde  más de una vez estoy segura fui también devorada”

“Y al final, cuando Dios lo permita, seamos viejos,  ¿Que satisfacción tendré de mi vida? ¿Me lamentare, por escuchar a los demás, que no hacen pero tampoco dejan hacer? Por paralizarme solo para acallar las criticas y las mentiras, me lamentare, y entonces me preguntare ¿Que será mas doloroso, ese momento interminable de arrepentimiento con la pregunta eterna de “Y si hubiera? O el costo de aguantar lo que se levantará contra mi por hacer lo que mi corazón me dictaba”

Jenny en ese instante observo la foto de su pequeño hijo en el protector de su móvil.

“¿Y que dirá el? Ese pequeño del cual ahora soy una heroína, dirá que fui una cobarde por no luchar por lo que quiero, o peor aun tomara un nuevo ejemplo de pereza, e indiferencia, aprenderá a mirar hacia otro lado ante una mirada suplicante, ¿Qué propósito entonces tendrá su vida? ¿Qué propósito habre cumplido al criarlo? ¿Es acaso suficiente solo alimentarlo, vestirlo y enviarlo a una buena escuela? ¿Qué cuentas daré Al que puso su vida en mis manos, para guiarlo por el buen camino, y hacer de el un hombre ejemplar?

No, prestaré mas mi atención a criticas, esto es lo que ofrezco: un ejemplo de vida para mi hijo, lo mejor de mi para el

Que ofrezcan lo que tengan a la mano a sus hijos, yo ofreceré al mío esto que tengo, ese algo más, que es amor y servicio a los demás”

Y con esto Jenny volvió a sus actividades con una enorme sonrisa.

_________________________________________________________

solo texto

solo texto